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Intervención psicológica tras el terremoto

Autor:

Antonio Martínez Ribes

Fecha:

26/03/2010

Intervención psicología tras el terremoto

 

Un aspecto básico a tener presente en este tipo de intervenciones es que el organismo siempre reconoce cual es la figura relevante, en muchas ocasiones las personas se detienen en su proceso de contacto y retirada, por un tema no resuelto y el terremoto es una situación muy fuerte que puede tener un valor y un significado muy diferente en cada persona. Por lo que nuestra misión es seguir la y reconocer los aspectos de cada caso.
Puede haber personas que simplemente necesiten contactarse con la figura (terremoto) en la cantidad y calidad suficiente para poder llegar a retirarse y cerrar la gestalt. En esos casos puede servir compartir la experiencia (con el terapeuta o un grupo), pintar, dibujar, escribir, u otra técnica expresiva, que permitiría que la persona tenga el tiempo suficiente y la calidad de contacto suficiente, para re-experienciar, el miedo, pena, dolor, duelo, etc… y así poder completar el contacto y por ende permitir la retirada. Por tanto en algunos casos bastará con un entorno de seguridad y aceptación para que la persona se permita conectarse con la figura que se interrumpió, por ser demasiado fuerte, o porque en el instante inicial tenía que salir adelante y sobrevivir y para ello había que interrumpir y postergar figuras de duelo y miedo. Un ejemplo de este tipo de situaciones es el paramédico que perdió a su mujer e hija enla isla frente constitución, y desde ese día ayuda incansablemente a los pacientes del hospital o posta donde trabaja, la pérdida es tan brutal que en este momento necesita interrumpir la conexión con el dolor trabajando, y seguramente es por ahora una alternativa sana, ya llegará el momento de enfrentarse al duelo, pero por ahora trabaja hasta reventar.
En otros casos la figura no se resuelve simplemente facilitando completar el contacto, sino que la figura del terremoto queda interrumpida por otra figura previa que tiene que ver con aspectos no resueltos o neuróticos de la persona. Por ejemplo, puede darse el caso de algún paciente que esté fijado al terremoto, y que lo que ocurre es que no soporta sentir la impotencia, que sea una persona que crea que frente a las dificultades se puede hacer algo, y frente al terremoto se sintió impotente y eso no lo puede asumir en sí mismo. Por lo tanto asumir el terremoto implicaría asumir su impotencia. En este tipo de casos será prioritario mantener un diálogo con la persona y escuchar, que es lo que le ocurre en relación al terremoto. Todos damos por sentado que el terremoto es una situación traumática que justifica por sí mismo que las personas queden con síntomas, angustia, pesadillas, pero es muy importante no dejar de mirar y escuchar fenomenológicamente sin pre-juicios, sin juicios previos, en este sentido pensar que los síntomas o angustia se sostienen en la experiencia del terremoto es un juicio previo, la fenomenología nos pide una escucha mucho más ingenua, de tal modo que cuando una persona nos cuenta que está mal por el terremoto, necesitamos saber qué cosa del terremoto le hace sentirse mal, como es este estar mal. Si escuchamos y dialogamos desde este método fenomenológico podremos acompañar a la persona que lo que ocurre con el terremoto es el temor a quedarse solo, sin los seres queridos, o bien el temor al dolor, o el temor a su propia muerte, o el temor a la pobreza y a perderlo todo, o el temor a reconocer lo pequeños e impotentes que somos, o el la confirmación de algún introyecto como por ejemplo que el mundo es hostil y siempre hay que estar a la defensiva.
Un ejemplo de este tipo de situaciones puede ser caricaturizado por una historia que me contó un amigo. En una micro, un día después del terremoto un hombre intentaba llamar desde su celular repetidamente a un mismo número, finalmente le contestaron al teléfono, lo que dijo este hombre fue lo siguiente "por fin me contestas, como está la lavadora---" en la micro se levantó un murmullo de sorpresa, estupor e indignación, el caballero se dio cuenta y frente a la reacción social siguió con un tono más tranquilo y amoroso dijo "…bueno, amor, ¿y tu estas bien?". Más allá de calificar o juzgar, nuestra misión es comprender que hace que la lavadora sea una figura más importante que la persona que le contestó.
Por tanto lo primero que hay que hacer frente a una persona con angustia, temor o sintomatología en relación al terremoto es escuchar el fenómeno propio de esa persona única, y dejarnos llevar por su figura, por su relato, por su lenguaje no verbal, hasta que nos muestre, gracias a nuestras preguntas ingenuas la esencia de su conflicto en relación al terremoto.

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